El tiempo va dejando un rastro, sobre mi.
Los segundos se tumban uno encima del otro.
La apuesta por tratar de vencer el tiempo es estupida.
Pero mis Vans, llevan dos años y medio demostrando lo contario.
Los segundos se tumban uno encima del otro.
La apuesta por tratar de vencer el tiempo es estupida.
Pero mis Vans, llevan dos años y medio demostrando lo contario.


